jueves, 18 de agosto de 2011

Tarjetas Personales

Algo de historia

Si bien las tarjetas personales han cambiado a lo largo del tiempo en diseño, materiales y métodos técnicos de realización, su propósito principal permanece invariable.
Las primeras formas de tarjeta de presentación datan del siglo XVII, época del reinado de Luis XIV. Eran conocidas por el nombre de "Tarjetas de Visita", y en Francia les decian Carte de visite.
Tenían una apariencia similar a la de los naipes, y una medida promedio de 4 x 2.5 pulgadas. La gente solía poner su firma y escribir notas y mensajes en ellas. Cumplían la función de una tarjeta de negocios actual, al tiempo que permitían compartir fotografías de un modo práctico y económico.

Inglaterra

Para la misma época, en Inglaterra, comenzaban a usarse las "tradecards" (cuya traducción más aproximada sería tarjeta de comercio, de intercambio... )
Eran utilizadas como un medio de publicidad, conteniendo muchas veces un mapa para ayudar a los posibles clientes a llegar a un negocio, compensando así la inexistencia de un sistema de numeración de las calles. 
En su origen se realizaban utilizando prensas de copiado directo.
Fueron evolucionando al compás de la revolución industrial. A mediados de 1800 se inventa la imprenta litográfica, que pronto se convirtió en el principal método de impresión en general, abarcando por supuesto a las tarjetas.

Estados Unidos

Las tarjetas de visita también llamadas "calling cards" se convirtieron pronto, en un accesorio imprecindible para hombres y mujeres de clase media.
No tardaron en hacer una  distinción entre las tarjetas de visita y las de negocios. Las de visita, para los eventos sociales, dando formalidad y "clase" a las presentaciones.
Las Tarjetas de Negocios, en cambio, eran de uso mucho más extendido, más accesibles, y su función era, claro, promover los contactos comerciales, los business, la actividad económica.
Por supuesto, entregar una tarjeta de negocios en un evento meramente social era considerado una falta de buen gusto bastante severa.
En la actualidad, como vemos, siguen existiendo para ambos usos, tanto comercial como personal. Y por suerte, nadie se ofende si entregas una tarjeta de negocios en un evento social. Es más, diríamos que es muy usual.

Hacia donde van las tarjetas personales ?.

Lo más moderno y actual se consigue usando computadoras, programas de dibujo e impresión en offset, digital y láser a todo color con lo que es posible imprimir sin límite de colores, con inclusión de imágenes y fotografías del usuario y de los productos y servicios o causas políticas o sociales que promueve.
Luego de las cd-card, esas tarjetas pequeñas con un mini cd-rom incorporado, podemos esperar tarjetas con hologramas y audio en la misma tarjeta. Tarjetas inteligentes que tomen la data de internet (tu telefono, mail, celular, etc.), y no pierdan nunca su vigencia y utilidad.
Sea cual fuera el soporte de tu tarjeta (papel o micro memorias), creo que coincidiremos que en estos tiempos nadie puede dejar de tener su propia tarjeta (personal o de negocios) como instrumento de presentación ante el mundo.
* Socialmente para informar quiénes somos.
* Comercialmente para decir quiénes somos y a qué nos dedicamos.
* Políticamente para informar qué ideas promovemos y desde qué postura actuamos. 

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