miércoles, 3 de agosto de 2011

INVITACIONES, algo más que una formalidad.


Una invitación es el acto por el cual se comunica a una persona nuestro interés para que acuda a un acto o evento organizado por nosotros. Ello incluye fiestas, cenas, recepciones así como todo tipo de ceremonias: bodas, bautizos, comuniones, etc.
La invitación puede realizarse por diversos medios en función de la importancia del evento: desde los más informales como una llamada telefónica o un correo electrónico hasta los más formales como una carta personalizada.
En cualquiera de los casos, la invitación debe realizarse directamente por el anfitrión o los anfitriones al invitado o invitados y en todos los casos es una regla de cortesía contestar aceptando o rechazando la invitación. En ella, es necesario explicar el motivo, el lugar, la fecha y la hora del evento. Si se trata de un acto más o menos formal también es habitual explicar el vestuario adecuado para acudir al mismo, siendo los más habituales: Informal, Deportivo, Etiqueta, Chaqué o uniforme, Corbata negra, Esmoquin para los hombres y vestido largo o traje de cocktail para las mujeres, Corbata blanca, Frac para los hombres y vestido largo para las mujeres.
Algunas invitaciones responden a un estricto código formal. Por ejemplo, en una clásica invitación de boda en el centro del tarjetón figuran exclusivamente los nombres de pila de los contrayentes, situándose a menor tamaño en los laterales de la parte superior los nombres completos sus progenitores. La invitación propiamente dicha está impresa pero es tradición que el sobre vaya escrito a mano. También es habitual acompañarla con la tarjeta de los establecimientos en donde se ha contratado la lista de boda.
Algunas invitaciones como las de bautizos, bodas o comuniones llevan implícitas la necesidad de hacer un regalo a el/los afortunados que será de menor cuantía si no se piensa asistir.


La invitación es siempre un sello que personaliza y le da caracter a tu evento.

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